Vender cursos o formar: dos herramientas, dos necesidades
Una plataforma de venta de cursos vende a particulares, un LMS sigue y acredita la formación de grupos. Cómo elegir según su necesidad.
Leer el artículoUna insignia digital vale lo que vale su criterio. Cómo definirlo, demostrarlo y compartirlo en LinkedIn para que sirva a sus alumnos.
Una formadora en gestión de proyectos decide regalar una insignia a todas las personas inscritas, incluidas las que nunca abrieron el segundo módulo. Todo el mundo la publica. Un reclutador hace clic en una de ellas y solo encuentra una imagen bonita, sin criterio ni fecha. La insignia no ha servido ni al alumno ni a la formación.
El estándar más extendido se llama Open Badges. Lo mantiene 1EdTech, una asociación sin ánimo de lucro del mundo de la educación digital. Una insignia se compone de dos cosas: una imagen (en formato PNG o SVG) y una información estructurada, guardada detrás de ella.
| Elemento de la insignia | Qué dice | Ejemplo |
|---|---|---|
| El beneficiario | Quién la ha obtenido | Lucía Martín |
| El emisor | Quién la concede | Su centro de formación |
| El criterio | Lo que había que superar | Cuestionario final con un 70 % o más, más una tarea entregada |
| La prueba | Lo que muestra el logro | La tarea corregida, la rúbrica completada |
La prueba es opcional en el estándar: una insignia puede contenerla, pero no está obligada. Le corresponde a usted convertirla en costumbre.
Cuando puede ser denegada. Es nuestra opinión, y es sencilla: una insignia que recibe todo el mundo no dice nada. Funciona como una medalla de participación, agradable ese mismo día y muda después.
En cambio, una insignia ligada a un resultado observable dice algo útil a quien la lee. Hay, no obstante, un matiz: una insignia emitida por su centro solo pesa lo que pesa su centro. No sustituye a un título ni a una certificación reconocida por el Estado. No la presente como tal, ni a sus alumnos ni a sus financiadores.
Un buen criterio responde a la pregunta «¿qué ha hecho esta persona, en concreto?». Compare.
El primer criterio habla del tiempo dedicado. El segundo habla de lo que la persona sabe hacer. Es el mismo principio que para una formación en línea bien construida: se parte de lo que el alumno sabrá hacer, y la insignia lo reconoce.
La prueba es lo que hace que una insignia resista la curiosidad. En la plataforma, los cuestionarios, las tareas y los casos prácticos corregidos ya dejan una huella: una puntuación, una entrega, una fecha. Su insignia se apoya en esa huella.
Tres hábitos sencillos:
Para construir verificaciones que valgan algo, vea nuestro artículo sobre los cuestionarios que hacen aprender y el de tareas y casos prácticos. En cuanto a la motivación, la gamificación tiene sus propias reglas: una clasificación o una racha de días entretiene, una insignia de LinkedIn compromete su reputación.
LinkedIn prevé una sección para licencias y certificaciones. Según su ayuda oficial, la persona introduce ella misma el nombre, la organización emisora, la fecha, un identificador y la dirección que permite verificarlo. Nada se rellena por ella.
Esto tiene una consecuencia práctica: prepare esa información con antelación. Dé a sus alumnos una ficha de tres líneas con el nombre exacto de la insignia, el nombre de su centro tal como aparece en LinkedIn y el enlace de verificación. Un alumno que tiene que adivinar lo rellenará mal, y una insignia mal descrita se verifica mal.
Último punto: compartirla debe seguir siendo una decisión. Algunos alumnos prefieren no publicar nada, y es su derecho.
No. Acredita un logro preciso, concedido por un emisor preciso. Su alcance depende de la reputación de ese emisor y de la claridad del criterio.
Creemos que no. Resérvelas para los resultados que cuentan: una competencia demostrada, un itinerario terminado, una evaluación final superada.
No. La insignia existe con independencia de LinkedIn, que es solo un canal de difusión entre otros. Quienes no la tienen conservan su insignia y su enlace de verificación.
Cualquier persona que reciba el enlace o abra la página asociada. Ese es precisamente el interés del estándar: el emisor, el criterio y a veces la prueba siguen siendo consultables.
Una insignia vale lo que valen su criterio y su prueba. Escriba el criterio en una frase verificable, apóyelo en un resultado real y prepare una ficha para compartirla en LinkedIn. Su próximo paso: elija un único resultado de su itinerario que merezca una insignia y redacte hoy su criterio.
Una plataforma de venta de cursos vende a particulares, un LMS sigue y acredita la formación de grupos. Cómo elegir según su necesidad.
Leer el artículo¿Catálogo listo para usar o contenidos propios? Cuatro preguntas para decidir, tres formatos (programa, bloques, módulos) y qué conserva usted.
Leer el artículoUn LMS hace aprender y sigue el progreso; un software de gestión administra sus expedientes. Cómo distinguirlos y cuándo necesita los dos.
Leer el artículoItinerarios, cuestionarios, insignias y seguimiento: la plataforma en situación, por perfil.